Valor:
Pesos Colombianos
Encuentranos en
    
Descargar

Te recomendamos descargas las ultimas versiones de los navegadores para tener una optima visualizacion del Portal
Inicio » Comunismo clásico al acecho » EDITORIAL MAY16 - Frente a la impopularidad de los acuerdos de paz: Peligroso camino al totalitarismo de Estado
EDITORIAL MAYO 2016 - Frente a la impopularidad de los acuerdos de paz: Peligroso camino al totalitarismo de Estado
Ultima Modificacion: 2016-07-13 08:27:46

CENTRO CULTURAL CRUZADA / 30.05.2016

El intento fracasado de que el País acepte los acuerdos con que se pretende poner fin al conflicto con las FARC, ha puesto de manifiesto que los colombianos no damos crédito a las supuestas intenciones de paz de los terroristas y que se trata de una estrategia de éstos para conquistar el poder a pesar de su total impopularidad.


El borrador del acuerdo, un gran desconocido:


En efecto, si consideramos los términos del borrador de los acuerdos, tan desconocidos por el común de los colombianos, vemos que contienen una gran claudicación del Gobierno frente a las pretensiones guerrilleras de colectivizar y dominar el país, estableciendo un régimen totalitario.


 

Ese pre acuerdo, en lo que se refiere a la reforma rural integral, contiene cuatro puntos especialmente preocupantes:

1.- La expropiación sin indemnización de las propiedades rurales que no cumplan una función social, según criterio de una comisión “ad hoc” que se nombrará de acuerdo con la guerrilla.

2.- Las propiedades rurales que sean consideradas reservas de etnias o culturas, serán susceptibles de invasiones y expropiaciones posteriores.

3.- La adjudicación de casi nueve millones y medio de hectáreas para las Zonas de Reserva Campesina, con administración tendría autonomía total, equivaldría a constituir una serie de republiquetas soberanas difundidas por todo el territorio patrio, las cuales se transformarían en focos estratégicos para las FARC a partir del acuerdo. Si sumamos a esto los siete millones de hectáreas para las Zonas de Producción Campesina, se daría a las FARC el control del campo y de los medios de producción , sumados a un gran caudal de votos para la consolidación de su control político.

Es lo que se concluye de los análisis del Dr. Jaime Restrepo en sus exposiciones dadas por todo el país sobre el dominio territorial que las FARC pretenden montar.

Además, hay que hablar aquí de los acuerdos que darán impunidad total a la multitud de crímenes con los que las FARC han desolado el suelo patrio durante más de cincuenta años, siendo muchísimos de ellos verdaderos crímenes de lesa humanidad. A eso se suma la inaceptable participación política con escaños gratuitos en el Senado, en las Asambleas departamentales y en los Concejos municipales. Y por fin están los acuerdos secretos, una especie de Caja de Pandora que las FARC esperan pasar por ocasión del acuerdo final.

 

 

La inautenticidad en las promesas de refrendación:


 

Las promesas del Presidente Santos de consultar a los colombianos mediante un mecanismo que los refrende vienen siendo objeto de manipulaciones y metamorfosis, a medida que el desprestigio del proceso de negociación avanza, gracias al despertar de la opinión pública de una especie de hipnosis inducida por la millonaria propaganda de los medios, que insisten en presentar la entrega del país al comunismo con los velos románticos de una falsa paz.


Cerradas las puertas para la realización de un referendo, que sería el único medio eficaz de consulta sobre cada uno de los aspectos importantes de la negociación, el gobierno de Santos ha creado un mamotreto legal de plebiscito por medio del cual sólo se podría votar por el SÍ o por el NO, lo cual esconde al país el desorden jurídico que significaría adecuar todas las leyes a la eventual aprobación de los acuerdos. Así se abriría paso a la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, la cual, pese a tal nombre, no podría modificar lo acordado. Es precisamente esto lo que las FARC exigen para reestructurar por completo el Estado conforme sus fines marxistas.


Diversos conceptos jurídicos respetables vienen mostrando todo esto como una propuesta técnica y jurídicamente inviable para conseguir la aprobación de la Corte Constitucional. No pasa, por lo tanto, de un velo que no logra ocultar las verdaderas pretensiones del Gobierno para burlar la masiva desaprobación.


En efecto, su verdadera carta está en la virtual aprobación del “Acto Legislativo por la Paz”, que le conferiría irrestrictos poderes para gobernar por decretos, mientras se cursa en la Corte Constitucional una demanda para darle a los acuerdos el carácter de tratado, incorporándolos como bloque de constitucionalidad. Estas atribuciones serían el fin del estado de derecho y el comienzo de un régimen totalitario, que nos alinearía con las dictaduras de Venezuela y Cuba, en medio del entusiasmado aval de la UNASUR.


Es el momento de levantar una valiente y legal resistencia “in Signum Crucis” para que, confiando en el Sagrado Corazón de Jesús y en la protección maternal de Nuestra Señora de Chiquinquirá, Reina y Patrona de nuestra Patria, evitemos la actual confabulación que se gesta a nuestro alrededor.

Luis Fernando Escobar Duque

escobar.lf@gmail.com
No hay Comentarios para este Articulo