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La izquierda católica incita a la guerrilla en Iberoamérica
Ultima Modificacion: 2010-09-27 13:00:02

Las TFPs alertan:
1980 – 1983


1968 - Las TFPs alertan: la izquierda católica abre las puertas del continente americano al comunismo.

1979 - Con el decisivo apoyo de los cristianos marxistas el sandinismo toma el poder en Nicaragua e intenta propagar el incendio revolucionario en toda la región.

1983 - En Colombia, la guerrilla sale del fondo de las selvas... y llega al centro de las ciudades.

Incansablemente, las TFPs observan, estudian y previenen a la opinión pública sobre el peligro comunista y los engaños de una política basada en el ceder para no perder.

 

 

En 1979, triunfa en Nicaragua la revolución sandinista con el apoyo decisivo de la izquierda católica inspirada en la Teología de la Liberación.


Importantes figuras del Episcopado y sectores liberales de la prensa, de la economía y del establishment de esa nación apoyan al nuevo régimen, saludado con simpatía por el Mundo Libre. Pero, rápidamente, el sandinismo deja ver su verdadero rostro e instala un gobierno dictatorial, de índole definidamente marxista, al estilo del de Fidel Castro. Los cristianos rcvolucionarios, inclusive algunos sacerdotes, ocupan lugares de destaque en la administración oficial.


Se hace palpable así una realidad sobre la cual las TFPs ya habían alertado, once años antes, en el mensaje dirigido a Pablo VI: una minoria de eclesiásticos y laicos actúan para abrir al comunismo las puertas del continente donde se concentra el mayor número de católicos (135).


Sucede entonces un acontecimiento de extraordinaria importancia sobre el cual la prensa hace un completo silencio: la Semana de Teología promovida por un departamento de estudios de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo, Brasil.


Una Teología peculiar, sin duda... Del 21 de febrero al 1° de marzo de 1980, son realizadas en el auditorio de dicha Universidad sesiones diarias y públicas muy concurridas por sacerdotes, religiosas, miembros de las Comunidades Eclesiales de Base y de otras organizaciones populares. Paralelamente, se lleva a cabo otro congreso exclusivamente para invitados en Taboão da Serra, municipio del Estado de São Paulo, organizado por la Asociación Ecuménica de Teólogos del Tercer Mundo que cuenta con 160 participantes entre obispos, sacerdotes, monjas y pastores protestantes de 42 países. En las noches, el auditorio de la Universidad Católica sirve de punto de reunión para quienes asisten a ambos encuentros.


Aunque los medios de comunicación social no informan sobre la Semana de Teología, la TFP obtiene una abundante documentación. Como es permitido a los presentes colocar grabadores sobre la mesa de la presidencia, la TFP brasileña registra todas las conferencias en cintas magnetofónicas.


Reviste particular importancia la sesión del 28 de febrero, en la que son recibidas y homenajeadas figuras de la Revolución Sandinista como Daniel Ortega, el P. Miguel D'Escoto, Fray Uriel Molina y otros. Los oradores, todos ellos personajes del Frente Sandinista o del gobierno revolucionario de aquel país, tienen una meta muy bien definida, aunque aparenten estar improvisando. Sus discursos procuran incitar a los oyentes —en general afiliados a movimientos o corrientes católicas de izquierda— a redoblar esfuerzos para empujar al Brasil y a Hispanoamérica por las vías de la revolución nicaragüense.


El momento culminante de la noche consiste en la entrega a Monseñor Pedro Casaldáliga, Obispo de São Félix de Araguaia —región semi-selvática del Estado de Mato Grosso en Brasil— de un uniforme de guerrillero sandinista, cuya chaqueta el Prelado viste en el mismo instante. En medio de aplausos y gritos de entusiasmo declara: "Yo voy a tratar de agradecer con los hechos, voy a tratar de agradecer este sacramento de liberación que acabo de recibir con los hechos (...) y, si es necesario con la sangre (...) Yo me siento con esta ropa de guerrillero, como me podría sentir revestido de sacerdote. Es la misma celebración que nos empuja a la misma esperanza" (136).


Sobre lo ocurrido en esa sesión, el Profesor Plinio Corrêa de Oliveira escribe un detallado comentario con el título: En la "Noche Sandinista", la incitación a la guerrilla dirigida por "sandinistas cristianos" a la izquierda católica de Iberoamérica.


Publicado originariamente en "Catolicismo", el estudio es reproducido por los respectivos órganos de difusión de las TFPs de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Uruguay y de la Sociedad Cultural Covadonga de España. También es objeto de comentarios en los boletines informativos de las demás TFPs. En total se hacen 7 ediciones y se distribuy en 74.500 ejemplares del análisis (137).


Con ese esfuerzo propagandístico, las TFPs alertan a la opinión pública, particularmente a la iberoamericana, sobre el peligro representado por el sandinismo. De los discursos pronunciados esa noche se concluye que lo ocurrido en Nicaragua es la nueva expresión local de una única revolución socioeconómica —identificada con el comunismo o muy próxima a él— que se gesta en todo el continente. Por otra parte, nunca antes había quedado tan claro el papel decisivo que tuvieron en la estrategia sandinista los cristianos revolucionarios agrupados en las Comunidades Eclesiales de Base y apoyados por activos sacerdotes.

 

Las TFPs, por su entrañable amor a la civilización cristiana y su profunda adhesión a las enseñanzas del Supremo Magisterio de la Iglesia, constituyen el antídoto específico para neutralizar la acción deletérea de los adeptos de la Teología de la Liberación.

 

Las aprensiones de las TFPs serán confirmadas por hechos posteriores: los cristianos marxistas procurarán incesantemente transplantar el modelo nicaragüense a toda la región.


Durante los años 80, una nueva escalada de la guerrilla y del terrorismo marxista conmociona a varios países hispanoamericanos. Con esta nefasta acción colaboran diversas fuerzas políticas y religiosas, publicitarias y económicas, que ayudan a transformar la subversión en una ofensiva capaz de afectar no sólo a las naciones directamente involucradas, sino a todo el continente.


Colombia, vecina de América Central y cuyas costas son barradas por el Pacífico y el Atlántico, ocupa una importancia de primer orden en los planes expansionistas del comunismo. Particularmente castigada por el fenómeno guerrillero, todo lo que allí ocurre va tornándose paradigmático: la crueldad de los subversivos, lo exorbitante de sus exigencias, el optimismo de líderes civiles y religiosos dispuestos a ceder en todo, etc.


Alarmada con el crecimiento constante del peligro que se cierne sobre su país, la TFP colombiana publica en abril de 1983 en los principales diarios de Bogotá y de otras capitales (138) el manifiesto La despreocupación viene siendo la mavor aliada de la guerrilla — Llamado de la TFP a los despreocupados:  ¡Preocúpense por fin!. El documento comienza por demostrar que la guerrilla marxista es un elemento precioso de la guerra psicológica revolucionaria promovida por Moscú. A falta de apoyo popular que le permita desencadenar agitaciones de masa, el comunismo utiliza las minorías violentas para inducir a la opinión pública a entregarse sin resistir. Forma parte de esa estratégia la acción complementaria de fuerzas más numerosas, pero de apariencia inocua, que incitan al país, en tono bonachón y condescendiente, a aceptar las exigencias de dichas minorías. A continuación, la TFP hace una extensa relación de los acontecimientos ocurridos en Colombia.


En noviembre de 1983, el Gobierno decreta una amnistía general para los guerrilleros sin exigirles, a cambio, ni siquiera la entrega de las armas. El resultado no se hace esperar. No sólo hay un extraordinario aumento de la violencia, sino que los subversivos —hasta entonces considerados criminales— pasan a ser tratados como héroes e idealistas, y se les premia con una serie de benefícios económicos. Su amistad incluso comienza a ser disputada por numerosas y destacadas personalidades. Así, la guerrilla sale del fondo de las selvas para jugar un papel capital junto a quienes deciden el futuro del país.


El manifiesto concluye con un llamamiento a las autoridades civiles y militares para que, cumpliendo con su deber y en concordancia con la Ley, combatan enérgicamente a la guerrilla, a fin de proteger a la nación y resguardar a las poblaciones afectadas por la violencia. Asimismo, insta al pueblo en general a negar a los guerrilleros toda forma de apoyo que pueda servirles para su mantenimiento y progreso. Con la mirada puesta en la Virgen de Fátima, la TFP expresa la esperanza de que Colombia alcance la verdadera paz, esto es, no la tranquilidad aparente y precaria de las capitulaciones, sino la tranquilidad en el orden.

 

Una profunda revolución teológica desemboca en la revolución social: el "sandinismo cristiano"

 

De este modo, la TFP dice en alta voz lo que gran parte de la opinión pública anhelaba oír, aquello que nadie se explicaba por qué no había sido dicho pero que, paradójicamente, nadie osaba declarar. Es natural, pues, que las adhesiones a la actitud de la TFP sean numerosas y calurosas. Días después, personalidades de importantes organismos públicos y privados rompen un largo silencio para pronunciarle contra los peligros de una mal entendida magnanimidad con la subversión. En el comunicado Ponderaciones después del manifesto, la TFP expresa el deseo de que esas oportunas declaracioncs no queden sin consecuencias, sino que se traduzcan en un programa global para extinguir la guerrilla a través de medios psicológicos, políticos, económicos y militares (159).


Las analogías entre la situación colombiana y la de muchas otras naciones hispanoamericanas —hermanas en la Fe, la cultura y la raza— son tales que el documento encuentra amplia resonancia en El Salvador, donde es publicado en la prensa por la Comisión Social Paz: la tranquilidad en el orden (140), y en Costa Rica, donde es reproducido en las páginas de importantes periódicos de San José por iniciativa del Bureau TFP allí existente (141). Asimismo, es ampliamente difundido por las TFPs del Perú, Ecuador, Bolivia, Argentina y España (142).


En los años siguientes, los líderes políticos de Colombia persisten en promover —con el apoyo de destacados Prelados— inaceptables acuerdos con la subversión marxista. Ante eso, la TFP colombiana publicará numerosos manifiestos que demuestran las ventajas que esa forma de actuar concede a la causa comunista.


A pesar de la reacción de ponderables sectores de la opinión pública contra las claudicaciones de las autoridades, éstas continuarán en una inercia desconcertante, y la amenaza guerrillera se acentuará gravísimamente. La TFP colombiana no cesará de refutar los presupuestos doctrinales de la conducta gubernamental y de denunciar sus nefastas consecuencias. Ver Parte II: Colombia, noviembre de 1982 a abril de 1989.

 

 

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Dirigentes nicaragüenses en apuros

 

Cuando el P. Miguel D'Escoto, Canciller del Gobierno Sandinista, convoca a la prensa para una entrevista colectiva en el Hotel Hilton de Bogotá, no imaginaba que encontraría allí a un reportero de la TFP colombiana a cuyas preguntas no sabría reponder...

"TFP: ¿Cuáles fueron los frutos de la visita de Juan Pablo II a Nicaragua? ¿Esos frutos están sirviendo para contener la ola izquierdista o, por el contrario, para estimularla?

"P. D'Escoto: Mire... yo no puedo decir, por el momento, cuáles fueron esos frutos, sobre la visita del Santo Padre a Nicaragua. Me declaro incompetente.

"TFP: En relación a la misa celebrada por Juan Pablo II en Managua. ¿el Gobierno nicaragüense mandó después un comunicado de pesar al Papa? [Partidarios del sandinismo habían provocado tumultos durante la misma].

"P. D'Escoto [interrumpiendo abruptamente la pregunta]: ¿No hay reporteros serios que hagan otras preguntas?

"TFP: ¿Es así como son tratados los periodistas en Nicaragua, señor Canciller?

"P. D'Escoto: No, pero a las personas como la que me acaba de hacer la pregunta…”

Ante la insistencia cortes de la TFP, el P. D'Escoto, visiblemente desagradado, termina diciendo que el Gobierno nicaragüense no había enviado nada al Sumo Pontífice.

La TFP colombiana juzga oportuno dirigir una carta al Nuncio Apostólico en Bogotá, Monseñor Angelo Accerbi, relatando todo lo sucedido (Cfr. "Pregón de la TFP", Buenos Aires, N° 101, 1ª. quincena de septiembre de 1983).


 

 


 

 

 

En rueda de prensa realizada en Quito, Ecuador, el 11 de diciembre de 1983, quien se ve en apuros es Daniel Ortega, jefe del Gobierno nicaragüense. Contrastando con las preguntas anodinas de la generalidad de los periodistas presentes, el corresponsal de la revista "Catolicismo" le pide a Ortega que diga si el objetivo de los sandinistas es exportar el modelo de Nicaragua a otros países y promover revoluciones sociales. Olvidando el papel que había cumplido en la Noche Sandinista, el comandante Ortega responde: "A mi me gustaría decir que esta es una acusación que hemos sufrido por parte de los Estados Unidos... ". Y se va por los cerros de Ubeda...

En seguida, "Catolicismo" le pregunta si puede enumerar las ventajas aportadas por la victoria sandinista en materia de libertad y prosperidad económica, basandóse en estadísticas controladas por organismos internacionales. Eludiendo describir la verdadera situación de Nicaragua, el jefe de Gobierno se refiere a los éxitos de la campaña de alfabetización (oficialmente caracterizada por el adoctrinamiento marxista) y al hecho de que ya no morirían más niños de poliomielitis... (Cfr. "Covadonga Informa", Madrid, Nos. 77-78, enero-febrero 1984).


 

 


 

 

 

Pasarán varios años hasta que la TFP consiga documentar un hecho escondido por la prensa internacional: la existencia en Nicaragua de un muro de la vergüenza, como en Berlín. Así lo atestigua el reportaje ilustrado del corresponsal de "Catolicismo" en San José de Costa Rica, ampliamente difundido por las TFPs.

La carretera panamericana une a ambos países. Del lado costarricense no se impide el paso; tan solo una línea blanca pintada en el suolo indica el limite exacto de la frontera. Del lado nicaragüense, pocos metros más adelante, soldados sandinistas impiden el libre transito. A la derecha comienza una cerca de alambre a lo largo de la cual familiares y amigos consiguen verse los fines de semana. A la izquierda no hay cerca, pero el lugar es severamente vigilado.

El alambrado fue colocado durante el Gobierno de Somoza, pero la frontera se pasaba sin restricciones. Ahora, los nicaragüenses deben conseguir una autorización por escrito del Ejército Popular Sandinista, que registra sus residencias y las de sus familiares. Antiguamente, los encuentros eran combinados por telefono, cosa que el gobierno sandinista hizo prácticamente imposible al aumentar brutalmente las tarifas internacionales. Otra diferencia: antes se cruzaba en ambos sentidos la frontera para hacer compras. Ahora, en cambio, a través de la Cerca de la amargura los nicaragüenses reciben con ansiedad mantequilla, pasta de dientes, jabón, remedios, ropa y hasta dinero.... corriendo el riesgo de perder todo en el primer puesto de fiscalización de su país (Cfr. La `Cerca de la Amargura' en Nicaragua, "Catolicismo", N° 434, febrero de 1987).


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NOTAS DE PIE DE PAGINA

(135) Cfr. Parte III: A Pablo VI dos millones de sudamericanos piden medidas contra la infiltración comunista en la Iglesia.

(136) Conviene recordar que la posición ostensivamente procomunista de Monseñor Casaldáliga ya había sido denunciada por el Profesor Plinio Corrêa de Oliveira en dos de sus obras: La Iglesia ante la escalada de la amenaza comunista — Llamamiento a los obispos silenciosos, en la cual son transcritas y comentadas varias poesías y otros textos del Prelado; Tribalismo indígena, ideal comuno misionero para Brasil en el siglo XX, en la que es mencionado como pertinaz defensor de la extraña concepción del indio como modelo para el civilizado. Ver Parte II: Brasil, años 1976 y 1978.

(137) "Catolicismo", N° 355, julio-agosto de 1980; "Tradición, Familia, Propiedad", Santiago de Chile, octubre de 1980; "Tradición, Familia, Propiedad —Informa", Bogotá, Colombia, noviembre-diciembre de 1980; "Tradición Familia Propiedad", Buenos Aires, Argentina, noviembre de 1980; "Reconquista", Quito, Ecuador, mayo de 1981; “Lepanto”, Uruguay, marzo de 1981; "Resistencia", Madrid, España, N° 4, abril de 1981. Un resumen es publicado en el "TFP Newsletter", Johannesburg, Sudafrica, N° 8, 1981; en "Cristiandad Informa", La Paz-Santa Cruz, N° 6, octubre de 1980; y, por iniciativa de la TFP uruguaya, en "El País", de Montevideo, 25-5-1980.

(138) "El Tiempo", Bogotá, "El País", Cali y "El Diario del Huila", todos del 29-4-1983; "EI Diario de la Costa", Cartagena, 6-5-1983; "Vanguardia Liberal", Bucaramanga, 24-5-1983.

(139) “El Tiempo”, Bogotá, 25-6-1983.

(140) "El Diario de Hoy", San Salvador, 4-5-1983.

(141) "La Nación", 31-5-1983 y "Eco Católico", 26-6-1983, ambos de San José.

(142) "Tradición, Familia y Propiedad", Lima, Perú, N° 5, abril-mayo de 1983; "TFP Informa", 13 años de lucha en Ecuador, agosto-noviembre de 1983; "Cristiandad Informa", Bolivia, agosto de 1983; "Pregón de la TFP", Buenos Aires, N° 102, 2ª. quincena de septiembre de 1983; "Covadonga Informa", Madrid, N° 70-71, junio-julio de 1983.

 


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